domingo, 7 de mayo de 2023

Lo que nos viene encima con las Pilas..!

Esta fotografía plasma lo que es una pila  1.5V Cegasa Tximist, encontrada en los montes de Épila, frecuentemente se utilizaba entre otros fines, para surtir de energía a los antiguos transistores de la época, su publicidad era que era 100% Hermética,  La historia de la multinacional alavesa Cegasa arranca en 1934. Y desde el principio ha estado focalizada en el almacenamiento energético.

Las primeras pilas más conocidas en España era sin duda las Tximist de la marca vasca Cegasa. Las recordaréis perfectamente por su color azul con el mapamundi y la marca Cegasa en el centro de color rojo y amarillo. Desde luego, un diseño con mucho encanto. Esta marca de pilas fue la que monopolizó desde los años 60 el mercado. Posteriormente fue Cegasa la pila que la sucedió (todo quedaba en casa). Otra pila con éxito fue la Tudor. Estas fueron las marcas predominantes hasta la década de 1980.
Se estima que el tiempo de degradación de una pila está comprendido entre 500 y 1000 años, una vez que estas empiezan a descomponerse primero se degrada la capa protectora que recubre todos los metales pesados que componen las pilas, y posteriormente estos metales se liberan siendo muy tóxicos y peligrosos para el medio ambiente y todos los tipos de vida que forman parte de él.

Algunos de los metales que se pueden encontrar en la composición de las pilas son el plomo, el cromo, el mercurio, el zinc, el arsénico, el cadmio, entre otros. El metal más contaminante es el mercurio.
Una sola pila de botón, es decir, esa pila pequeña que suele usarse para el funcionamiento de objetos como un reloj, está dentro de las pilas más dañinas y contaminantes para el medio ambiente. Se estima, que una sola puede puede llegar a contaminar toda el agua que forma el volumen de una piscina olímpica.
Las pilas que acaban en vertederos o entornos naturales se van descomponiendo lentamente hasta que se destruye la capa protectora que envuelve a todos los metales pesados que la componen. Estos se liberan y se distribuyen por el entorno natural a través del ciclo del agua, contaminando así todos los cuerpos de agua como mares, ríos y acuíferos y también los suelos.
Si las pilas son incineradas estás serán mucho más tóxicas, pues el cadmio y el mercurio, entre otros metales, al entrar en combustión se convierten en grandes generados de gases de efecto invernadero.
También tienen un efecto perjudicial para la vida, ya que estos metales acaban entrando en la cadena alimenticia, ya que se ven contaminados los cuerpos de agua y el suelo por lo que todos aquellos alimentos que crecen en cultivos pueden verse contaminados teniendo posteriormente consecuencias en la salud afectando a los pulmones, los riñones, pudiendo provocar la perdida de visión y sordera. Además los metales pueden acumularse en la placenta de las embarazadas teniendo efectos dañinos en el cerebro de los neonatos..